Chalet con acceso directo a playa en Torremolinos
Descubre este encantador chalet en Torremolinos, con acceso directo a playa. Con una superficie de 80 m², esta vivienda ofrece un diseño cómodo y funcional, ideal para disfrutar de la costa. Cuenta con una habitación y dos baños, además de estar en buen estado. Perfecto para quienes buscan una residencia cerca del mar, este chalet es una opción excelente para vivir o vacacionar en una de las zonas más atractivas de la costa española.
Chalet de 80 m² con acceso directo a playa en Torremolinos, ideal para disfrutar del mar
Este encantador chalet con acceso directo a playa en Torremolinos ofrece una experiencia única de vida costera. Con una superficie de 80 m², esta propiedad es perfecta para aquellos que desean disfrutar del mar y la tranquilidad que ofrece esta ubicación privilegiada.
Distribución y estancias
El chalet dispone de una distribución funcional que incluye una amplia habitación, ideal para el descanso y la relajación. Además, cuenta con dos baños, lo que proporciona comodidad adicional para los residentes y sus visitas. La disposición de los espacios está pensada para maximizar el confort y la practicidad.
Características y calidades
La propiedad se encuentra en buen estado, lo que asegura que los futuros propietarios puedan disfrutar de su nuevo hogar sin necesidad de reformas. Los acabados y materiales utilizados en la construcción son de calidad, lo que se refleja en la durabilidad y el mantenimiento del chalet.
Acceso directo a playa
Una de las características más destacadas de este chalet es su acceso directo a playa, permitiendo a los residentes disfrutar del mar en cualquier momento. Esta ventaja hace que la propiedad sea especialmente atractiva para aquellos que valoran la proximidad al agua y las actividades al aire libre.
En resumen, este chalet en Torremolinos es una opción ideal para quienes buscan una vivienda con acceso directo a playa. Con su diseño funcional, buen estado y ubicación privilegiada, ofrece una excelente oportunidad para disfrutar de la vida costera en todo su esplendor.